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Hablemos de los Cajos

by Redacción Bay Vallarta

Hoy vamos a platicar de unos animales del diverso grupo de los artrópodos, de los que nos percatamos justo cuando inicia la temporada de lluvias: los cajos.

Los cajos son cangrejos terrestres de gran tamaño; casi todo el año permanecen ocultos en sus madrigueras, que habitan desde las costas del Pacífico Mexicano hasta Ecuador. Son crustáceos, como los camarones, jaibas y las langostas; viven cerca de la costa, asociados a lugares pantanosos y zonas de manglar.

Como todos los crustáceos poseen 5 pares de patas; la cabeza y el tórax se encuentran fusionados, lo que se le conoce como cefalotórax.

Tienen un esqueleto externo articulado y un caparazón calcáreo que protege el cuerpo blando.

Sobre el cefalotórax, se encuentran los ojos, las antenas y dos pares de apéndices.

Durante su crecimiento llevan a cabo el proceso de muda, por lo que en ocasiones encontramos el exoesqueleto intacto.

Los cajos machos llegan a medir hasta 12 cm., las hembras son más pequeñas. El caparazón es de un color azul fuerte, las patas son de color naranja y las quelas o pinzas son de un color claro, lo que los hace muy vistosos.

En los esteros y lagunas costeras se observan gran cantidad de cajos en los meses de lluvia y, en la época de secas, sólo se ven las madrigueras, es decir, unos hoyos en la tierra. Pero sí pudiéramos hacer un corte transversal, observaríamos sus guaridas en forma de jota, de uno a dos metros de profundidad.

Los cajos son depredados por animales como mapaches, pero sin duda el depredador tope y principal amenaza de estos organismos es el ser humano.

La mayoría de las personas desconocen que los cajos son un componente importante del ecosistema ya que, oxigenan los suelos inundados de los esteros y humedales costeros, restituyendo de materiales y energía al ecosistema.

Se pueden encontrar en las raíces del mangle o cerca de los humedales. Se alimentan de residuos sólidos en proceso de descomposición, lo que acelera el proceso de degradación de la materia orgánica producida por el bosque de mangle; esto ayuda al ecosistema a restituir nutrientes y energía.

El verano es su época de reproducción y las hembras deben desplazarse a la playa para depositar los huevos fecundados, los cuales, después de un período como plancton, regresarán a tierra como megalopas en la etapa final de su crecimiento como larvas.

Una vez en tierra, las crías de los cajos deben intentar ir a casa: los esteros y humedales costeros, lo cual definitivamente representa un gran reto. Ahí podrán crecer y desarrollarse hasta la etapa reproductiva.

El gran problema es que ahora, los cajos hembras, deben cruzar carreteras y hasta los vestíbulos de los hoteles que se edifican en la franja costera para llegar a poner sus huevos. Además del potencial riesgo de ser aplastadas por vehículos, son muchas veces capturadas, pues forman parte de la dieta de muchas personas. Sin duda son una fuente de proteína y un delicioso manjar.

Es sumamente necesario hacer conciencia de que la gran mayoría de los cajos capturados para alimentación son hembras que tienen la misión de depositar los huevos en la playa, y lo que implica intervenir en el ciclo de reproducción de una especie.

Es decir, estamos poniendo en riesgo la supervivencia de esta especie, por lo que los invito a reflexionar y a compartir con familia y amigos.

Ocean. Isabel Cárdenas Oteiza

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