Cómo aprender a disfrutar de cada momento
Hace unos meses, en uno de los talleres que imparto, una de las participantes compartió con el resto que estaba superando una enfermedad, estaba muy contenta porque prácticamente se había recuperado del todo, pero lo que me dejó marcada (y creo que al resto de los participantes también) es que nos dijo que cuando le habían diagnosticado la enfermedad había decidido empezar a disfrutar de la vida, porque no sabía si se acabaría próximamente…y que desde que había empezado a hacerlo era mucho más feliz. Y yo pensaba, ¡qué mujer más valiente! Y por otro lado, ¡qué pena que nos tengan que pasar cosas duras o difíciles para empezar a valorar la vida y disfrutarla!
Y para hacerlo, creo que uno de los puntos más importantes y que solemos tener en las tareas pendientes es: disfrutar del presente.
